
En un comentario a estas páginas, Gabi comparaba (todo una halago) el aire de estas "Serpientes ciegas" a "Trazo de tiza".
He de confesar que el trabajo de Miguelanxo Prado planea como una de las referencias plásticas de lo que me gustaría fuera el álbum. Quizás por eso, para eludir comparaciones que puedan desanimarme y sobretodo, para evitar caer atrapado en su potentísimo estilo, me prohibí desde un principio hojear sus páginas hasta no acabar todo el trabajo. Ahí lo tengo, proscrito en el estante más alto de mi librería. Inalcanzable en todos los aspectos.
Me permito, eso sí, recurrir a los trabajos de Daumier y Brueghel y otros maestros pintores que, por clásicos, vestirán cualquier declaración hecha al respecto (como esta misma), y siempre resultarán mucho menos escandalosos.







