
Acabados unos encargos, vuelvo a meterle mano a mis queridas serpientes. Tenía el guión de Felipe desde hacía unas semanas y no conseguía poner en marcha el segundo capítulo (Desde enero que dejé listo el primero, aunque aún no he visto cómo queda en las páginas de BDbanda).
Hoy, he roto el hielo. Y sigue divirtiéndome.













